Con ocasión del acto público de presentación de la asociación, recibimos esta emotiva carta enviada desde Argentina para los asistentes, remitida por algunos de los compañeros que coordinan los proyectos sociales con los que estamos colaborando:

Buenos Aires, 22 de noviembre de 2011
Queridos compañeros que acaban de constituir la Asociación Solidaridad Hispano
Argentina Javier Iglesias:
Hace aproximadamente 28 años, un puñado de jóvenes que nos incorporábamos a la
vida democrática en Argentina, luego de 7 años de padecer una sangrienta
dictadura militar, conocimos a un joven español, solidario, soñador, luchador
contra las injusticias. Su nombre era Javier Iglesias y popularmente se le conoció como cariñosamente
llamamos a los españoles en Argentina: El Gallego.
Javier fue un libertario, un tipo indómito, un militante de la vida, un soñador
de un mundo justo, un hombre tremendamente solidario, un “cazador de utopías”,
un gran compañero, un cultor de amigos, un cariñoso padre de sus hijos, en definitiva,
uno de esos tipos que vale la pena haber conocido. Habría que escribir un libro entero para describir quién fue El Gallego. Para
contar anécdotas, situaciones de lo más diversas, locuras que cometimos, sueños
compartidos, en fin, para resaltar la vida de un hombre justo.
Luego de su trágica muerte, tuvimos el honor de conocer a sus amigos de España.
Así nos encontramos con personas de una calidad humana inestimable como Carlos
Cardesa, Carlos Vara, Carlos Galán, Patrocinio Castañeda (el entrañable Patro)..., entre otros y, desde el primer momento nos
dimos cuenta de que pensábamos, soñábamos y luchábamos de la misma forma, de
igual manera que lo hacía Javier Iglesias.
En diferentes viajes que fueron realizando a Argentina, siempre fue voluntad de
cada uno de ellos conocer los lugares por donde anduvo su amigo Javier, la gente con la
que compartió su lucha de la Unión de los Sin Techo, los barrios humildes en
donde peleó por una vida digna para todos.
Desde ese momento, pudieron descubrir la otra cara de la Argentina, que es la
misma cara de hambre, miseria, exclusión social, dolor y tristeza de tantos
rincones de Latinoamérica.
Pero lo importante, lo trascendental, es que, desde siempre, estos amigos,
estos compañeros, han soñado con nosotros en la posibilidad de homenajear la
memoria del querido Gallego, montando una red de apoyo solidario a algunos
emprendimientos sociales que desarrollamos en diferentes lugares de Buenos
Aires.
No vamos a extendernos en explicar las condiciones de extrema pobreza que se
suceden a lo largo de nuestro país, ustedes seguramente lo sepan, pero sí
queremos detenernos un instante en un tema central: la solidaridad.
En momentos en los que en toda Europa, y en España puntualmente, se extiende
una crisis económica sin precedentes, ustedes han seguido empeñados en constituir
esta asociación solidaria. Esto a nosotros nos conmueve. Porque el mundo no
puede ser viable si no somos solidarios. Si algunos han globalizado el hambre,
nosotros debemos globalizar la solidaridad.
SHAJI viene entonces a cumplir este rol. No saben ustedes, no tienen dimensión
de la ayuda que nos dan. Porque más allá de cualquier ayuda material, que se
sepa que a miles de kilómetros de diferencia, un niño podrá tomar su vaso
diario de leche, o comer su plato de comida, gracias a que un puñado de españoles
han puesto en práctica la verdadera solidaridad, la que se practica, no la que
se declama.
Queridos amigos, queridos compañeros, no nos extendemos más. Sepan que –como
decimos nosotros- “al otro lado del charco” decenas de niños podrán atravesar
su niñez dignamente con la inestimable ayuda de ustedes.
Eso no se olvida. Como no nos olvidamos de
Javier. Como no nos olvidaremos de este enorme gesto de ustedes, queridos
hermanos y, permítannos, queridos compatriotas.
La única lucha que se pierde es la que se abandona.
Gracias, de corazón. Reciban todos un enorme abrazo fraternal
José Rey – Rubén Famá – Aníbal de los Santos – Guillermo Gallo Mendoza